Jesuitenkirche

Gran parte del atractivo turístico de los lugares se basa en su arquitectura, el estilo y diseño de los edificios que se encargan de hacer relucir a la ciudad. La Jesuitenkirche St. Franz Xaver, o también conocida en español como La Iglesia Jesuita de San Francisco Javier o Iglesia Jesuita de Lucerna es parte de este compendio de atractivos con los que cuenta el cantón Suizo de Lucerna.

Historia del Jesuitenkirche

La misma es conocida como iglesia católica e históricamente está marcada como el primer templo barroco de gran tamaño que fue levantado en Suiza, al norte de los famosos Alpes Suizos. Es hermosa, imponente, ir  a verla será una experiencia con la que no te podrás ir sin vivirla.

Fue Ignacio de Loyo quien fundó la conocida Compañía de Jesús, registrándose en el año 1534, el mismo por un tiempo sirvió como tropas de Élite papales en lo que se daba como lucha espiritual en contra de los grupos protestantes que se manifestaban en la región, lo cual llegó a presentarse con regularidad en un momento. 

De hecho, llegó a dividir Suiza, por los reformadores protestantes como Zwinglio en Zurich y Calvino en Ginebra, y ese escenario volvió a Lucerna en la única ciudad importante de la época en mantener su fidelidad a las creencias católicas tradicionales.

En 1573 los Jesuitas lograron establecer su colegio dado un llamado por parte del ayuntamiento en Lucerna, en el aquel entonces alcalde de Lucerna, el señor Ludwig Pfyffer dio un apoyo significativo económico de forma anual a los jesuita, de sus propios fondos privados, y personales. De esta manera el Colegio de los Jesuitas se vio establecido en el año 1557 en Lucerna, más específicamente en Ritter, un edificio construido en 1557 con la finalidad de servirle de residencia al alcalde Lux Ritter.

En sí la construcción de la estructura básica de la iglesia y lo que es la fachada principal inicial tuvo un comienzo en el año 1667, pero se dio por finalizada en el año 1673, no fue sino hasta el año 1677 que fue consagrada sin embargo el interior no estaba del todo terminado, aún así se le dio apertura y comenzaron las actividades.

Fue producto de una inspiración

Es  una iglesia hermosa, radiante, que se ve imponente en la rivera del río Reuss, tal belleza se inspiró de otra Iglesia, así es, los Jesuitas se inspiraron en la Iglesia Gesú, ubicada en Roma, para dar un cuerpo a lo que finalmente se convertiría en la Iglesia San Francisco Javier. Y posteriormente su colegio.

Es cuestiones de arquitectura destacan mucho su Barroco y rococó, posee un altar mayor, un órgano y una tesorería que resultan puntos focales para los visitantes tanto locales como internacionales. La acústica de la Iglesia resulta impresionante a quienes la escuchan y curiosamente la sala funciona como espacio para conciertos, dada la calidad de sonido en el interior. A las personas que se dedican a tocar el órgano se les da cátedra en la misma iglesia, un compendio de conocimientos que es interesante ver.

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